En Pigma, una de las claves para el éxito y el crecimiento profesional de nuestros colaboradores es la capacidad de aprender y mejorar constantemente. Este principio, no solo es una prioridad para nosotros como empresa, sino que también eso se ve reflejado a diario por nuestros propios desarrolladores. Maximiliano Alonso, uno de ellos, comparte con nosotros cómo la combinación entre la experiencia práctica y la capacitación continua le ha permitido avanzar en su carrera y enfrentar desafíos cada vez mayores.
El desafío del día a día como impulso para el crecimiento
Cuando recientemente, Maximiliano realizó un examen sobre React, lo encontró más sencillo de lo esperado, algo que él mismo atribuyó a la experiencia diaria y capacitación continua que acumula enfrentando desafíos complejos en su trabajo. «El examen fue sencillo porque en el día a día estamos ofreciendo soluciones a problemas reales, con una demanda constante de excelencia», explica. Según él, trabajar en proyectos de gran envergadura con clientes que buscan resultados excepcionales, ha sido la base para lograr un conocimiento profundo y práctico sobre las tecnologías que maneja.
«En el examen, que tiene una duración limitada, las exigencias son distintas. En cambio, cuando trabajamos en la empresa, tenemos que pensar a largo plazo y ofrecer soluciones duraderas, lo que me hace estar más preparado para enfrentar cualquier desafío.»
La capacitación continua a través del trabajo en equipo
Otro de los aspectos fundamentales que destacan en la trayectoria de Maximiliano es la importancia de poder comunicar las soluciones de manera efectiva. «El trabajo en equipo en Pigma me ha ayudado mucho en esto. Dentro de mi equipo, tenemos la práctica de explicar nuestras soluciones a través de videos y presentaciones, lo que hace que mejorar nuestras habilidades de comunicación técnica sea algo constante», comenta.
Gracias a esta práctica habitual de compartir y explicar el código con otros miembros del equipo, Maximiliano se sintió completamente cómodo al tener que defender su solución de manera oral en el examen. «La práctica hace la diferencia. Al tener que explicar y ser lo más específico posible en cada detalle, se hace natural transmitir esas ideas de manera clara, incluso en situaciones de presión», asegura.

«Cuando trabajamos en la empresa, tenemos que pensar a largo plazo y ofrecer soluciones duraderas, lo que me hace estar más preparado para enfrentar cualquier desafío»
La sinergia entre aprendizaje formal y la experiencia práctica
Para Maximiliano, la capacitación continua no es solo un concepto que se quede dentro de las aulas. En Pigma, la empresa fomenta la integración del conocimiento teórico con la experiencia práctica en proyectos reales, algo que considera fundamental para su crecimiento. «Estudiar en la universidad me ha dado una base sólida, pero el trabajo en Pigma me ha permitido conectar esos conocimientos de una manera más profunda. Aquí, la teoría se aplica directamente al desarrollo de software, y eso hace que todo tenga mucho más sentido», comenta.
La sinergia entre lo que aprende en su formación académica y lo que pone en práctica dentro de la empresa le permite a Maximiliano comprender cómo se interrelacionan las distintas tecnologías. «Acá no solo aprendes sobre frontend o backend, sino que todo se conecta con la base de datos y otros aspectos del desarrollo. Esa integración es lo que realmente me está ayudando a expandir mi conocimiento», agrega.
La fuerza del trabajo colaborativo para el crecimiento personal
Uno de los aspectos que Maximiliano valora más de su trabajo en Pigma es el ambiente de colaboración constante. «Estar rodeado de colegas que buscan mejorar continuamente es algo muy enriquecedor. Cada uno de nosotros se esfuerza por ofrecer lo mejor y por aprender de los demás», explica. Es que en Pigma, los desarrolladores no solo compiten consigo mismos, sino que también se apoyan mutuamente para lograr soluciones más eficientes y efectivas.
El feedback que Maximiliano recibe a través de las pull requests, donde sus compañeros le dan recomendaciones sobre buenas prácticas y soluciones más óptimas, es otro factor crucial en su desarrollo. «El feedback siempre es enriquecedor y te ayuda a pensar en nuevas formas de abordar los problemas. En la universidad también se habla de buenas prácticas, pero en Pigma la exigencia es mucho mayor y eso me desafía a mejorar cada día», asegura.
Crecer juntos, aprender juntos
La experiencia de Maximiliano Alonso en Pigma es un claro ejemplo de cómo la capacitación continua, la colaboración constante y la sinergia entre el aprendizaje formal y la experiencia práctica pueden potenciar el crecimiento profesional. En nuestra empresa, estamos convencidos de que, al fomentar un ambiente de aprendizaje y excelencia, podemos no solo mejorar como profesionales, sino también contribuir al éxito de los proyectos y clientes con los que trabajamos.
En Pigma, cada miembro del equipo tiene la oportunidad de crecer, aprender y, lo más importante, compartir ese conocimiento con los demás. Después de todo, el trabajo en equipo es uno de los pilares fundamentales de nuestra cultura.
